Madurez: una urgencia hoy

Madurez: una urgencia hoy
Por Vicky, Vicepresidenta de la Curia Juvenil María, Madre de los Jóvenes, Trujillo
www.legiondemaria.org

LA COMPLEJIDAD DE LA VIDA MODERNA HACE IMPERIOSA LA BÚSQUEDA DE LA MADUREZ, TANTO LA PSICOLOGÍA DEL HOMBRE, DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO, COMO LA PSICOLOGÍA DEL CRISTIANO, ANTE LAS EXIGENCIAS DEL EVANGELIO EN EL MUNDO ACTUAL, TRATAN ESTE INDISPENSABLE TÓPICO.

Es una triste realidad el comprobar una inadaptación de la inmensa mayoría de los hombres en cuanto a las obligaciones que de ellos exige la Patria y la Iglesia.

Posturas caprichosas, entusiasmos pasajeros, incapacidad para dialogar emergen como signos evidentes de inmadurez que hacen más difícil la realización del hombre.

Madurez Humana. No es un estado, ni una época, es una orientación, es un conjunto armónico de actitudes coherentes que podríamos destacar:

a) Unidad de la personalidad. Es maduro el hombre (mujer) que ha logrado formar una unidad de su personalidad, ha descubierto sin engañarse -el valor de cada uno de sus facultades y puede concentrarse para manifestar lo que es, para entregarse desde su libertad.

b) Convicciones claras y precisas. El hombre maduro no acepta irreflexivamente cuanto se le dice. El tiene sus propias convicciones, que no son sinónimo de capricho o testarudez, sino fruto de severas reflexiones y experiencias.
Obra por convicciones, no por entusiasmo.
No se contenta con ser generoso o activo, sino que sabe por qué y por quién es así.
Tiene conciencia que una aseveración o negación deciden su vida.

c) Responsabilidad. Es maduro el hombre que se siente responsable de la totalidad de su vida; su existencia se presenta como un todo que lo compromete en cada momento, en cada circunstancia, no busca a quien culpar de sus errores.

d) Sociabilidad. El hombre maduro sabe ocupar su puesto en la sociedad. Es consciente de lo que significa vivir con otros seres no está centrado en sí mismo, se desenvuelve al nivel de los acontecimientos generales, no sólo ante lo individual.

e) Tiene sentido de la realidad. La madurez implica no vivir de ensueños y quimeras sino de realidades, aceptando las limitaciones y fracasos propios y ajenos, los que no lo detienen ni anulan... Sabe hacer uso de la ilusión y la imaginación en dosis adecuadas.

La madurez cristiana debe desarrollarse paralelamente a la madurez humana.

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Comentarios: 3
  • #1

    Radúz (martes, 17 julio 2012 15:53)

    THX for info

  • #2

    Antonello (viernes, 07 septiembre 2012 11:52)

    Many thanks for info

  • #3

    guadalupe (miércoles, 10 septiembre 2014 00:10)

    Me gusta amen

VERCICULO DEL DIA

 

El es quien perdona

todas tus iniquidades,
El que sana todas

tus dolencias;
El que rescata

del hoyo tu vida,
El que te corona

de favores y

misericordias;

Salmos 103:3-4